Apostamos los cinco sentidos en un 88 de bombeos por minuto. Y en un Big Bang de vísceras y con un 10% de cordura, conseguimos el vicio direccional a la postura que logró paralizar mi mitad. La que todavía te echa de menos en los días más fríos.
jueves, 2 de diciembre de 2010
Parálisis emocional
El vértigo de un día en otro universo, en el que se perdían bajo el agua nuestros pies y se sacudía el cielo y nos temblaban las palabras. El rebote del eco en tu garganta y mi estómago centrifugando. El frío de visita. No hacía falta preguntarse por la piel. Reconozcamos que hemos sido un tanto kamikazes. Que se nos daba bien. Yo contra tu pecho. Tú contra mis ganas. Era un todo o nada. Un pierde o gana.
Apostamos los cinco sentidos en un 88 de bombeos por minuto. Y en un Big Bang de vísceras y con un 10% de cordura, conseguimos el vicio direccional a la postura que logró paralizar mi mitad. La que todavía te echa de menos en los días más fríos.
Apostamos los cinco sentidos en un 88 de bombeos por minuto. Y en un Big Bang de vísceras y con un 10% de cordura, conseguimos el vicio direccional a la postura que logró paralizar mi mitad. La que todavía te echa de menos en los días más fríos.
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