lunes, 6 de septiembre de 2010

Días felinos

Me envalentonaba desprenderme de tus tejados y maullarte intrepideces. Y sabía que tarde o temprano me atragantaría con una espina y que cualquier día se me rompería un pulmón con una despedida. Aplicar frío como anestesia no ha servido más que para conservar el dolor de los arañazos. Ahora me lamo las heridas e intento no mirar entre los huecos. Pero sólo te informo que, como una completa testaruda, lo que me mataba/encantaba de ti no ha acabado conmigo. Te lo dije, me lo propuse, que nunca dejaría que llegasen a siete las veces que me romperías el corazón.

2 comentarios:

  1. :o

    ningún dos felinos que se adormecen nos intersticios dun tellado en ruínas sería capaz de ronronear algo máis bonito que o conxunto de delirios que maullas con gracia e sinxeleza.

    unha mestría para xoguetear coas palabras que producen unha serie de sensacións, para nada anodinas, coma se de un ovillo de lá se tratase.

    un sincero ronroneo nestes días no que as sardiñas andan revolucionadas pois dentro de pouco remata o verán e os felinos volveremos a arriscarnos en busca e captura.

    un miau grande.

    ResponderEliminar
  2. Me encanta.
    Supongo que no tendré que recordarte que hay mucho pez suelto. Y en los tiempos que corren hasta sin espinas.

    Con un par de canciones de 3 minutos es la respuesta a tu pregunta. :D

    Un beso lerchiña

    ResponderEliminar