Cada vez que hay algo nuevo donde congelar y paralizar el parpadeo, yo siempre vuelvo a lo ya pasado, a releer cosas casi olvidadas y es entonces cuando me invade la nostalgia, la rabia y demás sentimientos almacenados dentro mi coraza en conserva, y opto por la destrucción de mis memorias o simplemente por cerrar los ojos y no ver. Pero mis ojos, sobre todo el izquierdo, que se levanta rojo carmín y se acuesta rojo pasión, me ve de frente, me ve de lado, me mira hacia dentro y te mira a ti. Se colapsa, se detiene, pestañea y sigue…y el derecho no alcanza su ritmo.
Yo siempre te vi a través de mi ojo derecho y sin parpadear.
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